Durante el embarazo se sufren una serie de
cambios orgánicos, físicos y mentales
para los que se debe estar preparada. En estos
meses es importante recibir una información
teórico-práctica necesaria para
mejorar el estado físico, disminuir las
moléstias asociadas al parto y sobretodo
prevenir las posibles disfunciones posteriores
al mismo. Tras el parto pueden quedar algunas
secuelas físicas, por el embarazo y por
el parto. Algunas de estas secuelas afectan
a la pared del abdomen, a la columna, pelvis
y a la musculatura del suelo pélvico.
Por lo que es muy importante realizar una buena
preparación al momento del parto y una
buena rehabilitación después de
este.